
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 26 Versículos de la Biblia sobre por qué Dios permite que sucedan cosas malas, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”
— Romanos 8:28
“Stas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”
— Juan 16:33
“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria”
— 2 Corintios 4:17
“Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová”
— Salmos 34:19
“Njugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”
— Apocalipsis 21:4
“Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos”
— Salmos 91:11
“También todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución”
— 2 Timoteo 3:12
“Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo”
— Hebreos 12:6
“Sforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará”
— Deuteronomio 31:6
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”
— Josué 1:9
“Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos”
— Mateo 5:45
“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”
— 2 Corintios 12:9
“Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus estatutos”
— Salmos 119:71
“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”
— 1 Corintios 10:13
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”
— Jeremías 29:11
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”
— 1 Juan 4:4
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”
— Filipenses 4:13
“Sucederá que como fuisteis maldición entre las naciones, oh casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré y seréis bendición. No temáis, mas esfuércense vuestras manos”
— Zacarías 8:13
“Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas”
— Salmos 147:3
“Lla es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado”
— Salmos 119:50
“Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo”
— Efesios 6:11
“Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca”
— 1 Pedro 5:10
“Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá”
— Proverbios 19:21
“Fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad”
— Colosenses 1:11
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”
— 1 Tesalonicenses 5:18