
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 31 Versículos de la Biblia sobre pedir ayuda, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”
— Filipenses 4:6
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”
— Mateo 7:7
“Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís”
— Santiago 4:2
“Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias”
— Salmos 34:17
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“Chando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”
— 1 Pedro 5:7
“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”
— Jeremías 33:3
“Invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás”
— Salmos 50:15
“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”
— Hebreos 4:16
“Scucha, oh Jehová, mi oración, Y está atento a la voz de mis ruegos”
— Salmos 86:6
“Yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”
— Lucas 11:9
“Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras”
— Salmos 145:18
“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”
— 2 Corintios 12:9
“Ncomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará”
— Salmos 37:5
“Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”
— Marcos 11:24
“Sperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio. Selah”
— Salmos 62:8
“A Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”
— Efesios 3:20
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”
— Mateo 6:33
“Cha sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo”
— Salmos 55:22
“L altivo de ánimo suscita contiendas; Mas el que confía en Jehová prosperará”
— Proverbios 28:25
“Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano”
— Isaías 55:6
“De igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”
— Romanos 8:26
“Ntonces clamaron a Jehová en su angustia, Y los libró de sus aflicciones”
— Salmos 107:6
“Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré”
— Salmos 91:15
“Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias”
— Colosenses 4:2
“Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”
— Juan 16:24
“Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras”
— Salmos 145:18
“Orad sin cesar”
— 1 Tesalonicenses 5:17
“Meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. Él invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios”
— Zacarías 13:9
“Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, Y grande en misericordia para con todos los que te invocan”
— Salmos 86:5
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”
— 2 Timoteo 1:7