
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 36 Versículos de la Biblia sobre los milagros de Jesús, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Ste principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él”
— Juan 2:11
“Saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos”
— Mateo 14:14
“Llegado el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De dónde tiene este estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos?”
— Marcos 6:2
“Respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio”
— Lucas 7:22
“Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo”
— Juan 6:14
“Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza”
— Mateo 8:26
“Vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza”
— Lucas 8:24
“Habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera”
— Juan 11:43
“Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo”
— Mateo 9:35
“Sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían”
— Marcos 1:34
“Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba”
— Lucas 4:40
“Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego”
— Juan 9:6
“Se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó”
— Mateo 15:30
“En gran manera se maravillaban, diciendo: bien lo ha hecho todo; hace a los sordos oír, y a los mudos hablar”
— Marcos 7:37
“Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa”
— Lucas 5:24
“Él les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces”
— Juan 21:6
“Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible”
— Mateo 17:20
“Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible”
— Marcos 9:23
“Él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz”
— Lucas 8:48
“Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro”
— Juan 20:30
“Ntonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba”
— Mateo 12:22
“A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa”
— Marcos 2:11
“Puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios”
— Lucas 13:13
“Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda”
— Juan 5:8
“Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció”
— Mateo 8:3
“Tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate”
— Marcos 5:41
“Acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate”
— Lucas 7:14
“Cuando habían remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca; y tuvieron miedo”
— Juan 6:19
“Ntonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho”
— Mateo 9:29
“Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino”
— Marcos 10:52
“Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado”
— Lucas 18:42
“Stando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía”
— Juan 2:23
“Se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó”
— Mateo 4:24
“En gran manera se maravillaban, diciendo: bien lo ha hecho todo; hace a los sordos oír, y a los mudos hablar”
— Marcos 7:37
“Mientras se acercaba el muchacho, el demonio le derribó y le sacudió con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo devolvió a su padre”
— Lucas 9:42
“Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió”
— Juan 21:11