
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 33 Versículos de la Biblia sobre los Diez Mandamientos, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“No tendrás dioses ajenos delante de mí”
— Éxodo 20:3
“Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da”
— Éxodo 20:12
“No matarás”
— Éxodo 20:13
“No cometerás adulterio”
— Éxodo 20:14
“No hurtarás”
— Éxodo 20:15
“No hablarás contra tu prójimo falso testimonio”
— Éxodo 20:16
“No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo”
— Éxodo 20:17
“No tendrás dioses ajenos delante de mí”
— Deuteronomio 5:7
“No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”
— Deuteronomio 5:8
“No te inclinarás a ellas ni las servirás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”
— Deuteronomio 5:9
“Que hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos”
— Deuteronomio 5:10
“Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”
— Mateo 19:17
“Aquel, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo”
— Lucas 10:27
“Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”
— Romanos 13:9
“Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis”
— Santiago 2:8
“Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos”
— 1 Juan 5:3
“O soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre”
— Éxodo 20:2
“O soy Jehová tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre”
— Deuteronomio 5:6
“No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová”
— Levítico 19:18
“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir”
— Mateo 5:17
“Si me amáis, guardad mis mandamientos”
— Juan 14:15
“Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor”
— Juan 15:10
“La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios”
— 1 Corintios 7:19
“Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”
— Gálatas 5:14
“L que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente”
— Hebreos 10:28
“Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”
— Apocalipsis 14:12
“Tú encargaste Que sean muy guardados tus mandamientos”
— Salmos 119:4
“Ntonces no sería yo avergonzado, Cuando atendiese a todos tus mandamientos”
— Salmos 119:6
“Tus estatutos guardaré; No me dejes enteramente”
— Salmos 119:8
“N mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti”
— Salmos 119:11
“Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras”
— Salmos 119:16
“Me apresuré y no me retardé En guardar tus mandamientos”
— Salmos 119:60
“Cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él”
— 1 Juan 3:22