
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 33 Versículos de la Biblia sobre las hormigas, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio”
— Proverbios 6:6
“Prepara en el verano su comida, Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento”
— Proverbios 6:8
“Las hormigas, pueblo no fuerte, Y en el verano preparan su comida”
— Proverbios 30:25
“Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra, Y las mismas son más sabias que los sabios”
— Proverbios 30:24
“Sin bueyes el granero está vacío; Mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan”
— Proverbios 14:4
“L que recoge en el verano es hombre entendido; El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza”
— Proverbios 10:5
“L indolente ni aun asará lo que ha cazado; Pero haber precioso del hombre es la diligencia”
— Proverbios 12:27
“N su propia opinión el perezoso es más sabio Que siete que sepan aconsejar”
— Proverbios 26:16
“Mete el perezoso su mano en el plato; Se cansa de llevarla a su boca”
— Proverbios 26:15
“Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra, Y las mismas son más sabias que los sabios”
— Proverbios 30:24
“Las hormigas, pueblo no fuerte, Y en el verano preparan su comida”
— Proverbios 30:25
“Los conejos, pueblo nada esforzado, Y ponen su casa en la piedra”
— Proverbios 30:26
“Las langostas, que no tienen rey, Y salen todas por cuadrillas”
— Proverbios 30:27
“La araña que atrapas con la mano, Y está en palacios de rey”
— Proverbios 30:28
“L trabajo de los necios los fatiga; porque no saben por dónde ir a la ciudad”
— Eclesiastés 10:15
“Al huerto de los nogales descendí A ver los frutos del valle, Y para ver si brotaban las vides, Si florecían los granados”
— Cantares 6:11
“Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte”
— 1 Corintios 1:27
“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”
— 2 Corintios 12:9
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”
— Filipenses 4:19
“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?”
— Mateo 6:26
“Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo”
— Mateo 12:12
“Los leoncillos rugen tras la presa, Y para buscar de Dios su comida”
— Salmos 104:21
“¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría; La tierra está llena de tus beneficios”
— Salmos 104:24
“Él da a la bestia su mantenimiento, Y a los hijos de los cuervos que claman”
— Salmos 147:9
“Pues aun con las piedras del campo tendrás tu pacto, Y las fieras del campo estarán en paz contigo”
— Job 5:23
“¿Se comerá lo desabrido sin sal? ¿Habrá gusto en la clara del huevo?”
— Job 6:6
“En efecto, pregunta ahora a las bestias, y ellas te enseñarán; A las aves de los cielos, y ellas te lo mostrarán”
— Job 12:7
“¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Saciarás el hambre de los leoncillos”
— Job 38:39
“Lla habita y mora en la peña, En la cumbre del peñasco y de la roca”
— Job 39:28
“Los montes altos para las cabras monteses; Las peñas, madrigueras para los conejos”
— Salmos 104:18
“Allí anidan las aves; En las hayas hace su casa la cigüeña”
— Salmos 104:17
“Él esparce menosprecio sobre los príncipes, Y les hace andar perdidos, vagabundos y sin camino”
— Salmos 107:40
“Ciertamente los has puesto en deslizaderos; En asolamientos los harás caer”
— Salmos 73:18