
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 39 Versículos de la Biblia sobre la parábola de las diez vírgenes, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Ntonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo”
— Mateo 25:1
“Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas”
— Mateo 25:2
“Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite”
— Mateo 25:3
“Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas”
— Mateo 25:4
“Tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron”
— Mateo 25:5
“A la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle”
— Mateo 25:6
“Ntonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas”
— Mateo 25:7
“Las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan”
— Mateo 25:8
“Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas”
— Mateo 25:9
“Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta”
— Mateo 25:10
“Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos”
— Mateo 25:11
“Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco”
— Mateo 25:12
“Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir”
— Mateo 25:13
“Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?”
— Proverbios 6:9
“Un poco de sueño, cabeceando otro poco, Poniendo mano sobre mano otro poco para dormir”
— Proverbios 24:33
“Stén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas”
— Lucas 12:35
“Vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida”
— Lucas 12:36
“Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre”
— Lucas 21:36
“Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche”
— 1 Tesalonicenses 5:2
“Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón”
— 1 Tesalonicenses 5:4
“Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios”
— 1 Tesalonicenses 5:6
“He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza”
— Apocalipsis 16:15
“Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti”
— Apocalipsis 3:3
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”
— Apocalipsis 3:20
“Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas”
— 2 Pedro 3:10
“Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo”
— Marcos 13:33
“Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana”
— Marcos 13:35
“Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado”
— Lucas 17:34
“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día”
— Lucas 21:34
“Enseñaba de día en el templo; y de noche, saliendo, se estaba en el monte que se llama de los Olivos”
— Lucas 21:37
“Les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una”
— Lucas 22:36
“Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca”
— Santiago 5:8
“Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta”
— Santiago 5:9
“Ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados”
— 1 Juan 2:28
“Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es”
— 1 Juan 3:2
“Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida”
— 2 Corintios 5:4
“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo”
— Filipenses 3:20
“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero”
— 1 Tesalonicenses 4:16
“Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan”
— Hebreos 9:28