
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 28 Versículos de la Biblia sobre la madre, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir”
— Proverbios 31:25
“Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua”
— Proverbios 31:26
“Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba”
— Proverbios 31:28
“Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas”
— Proverbios 31:29
“Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da”
— Éxodo 20:12
“Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa”
— Efesios 6:2
“Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”
— 2 Timoteo 1:5
“Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre”
— Salmos 139:13
“He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre”
— Salmos 127:3
“Que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra”
— 1 Timoteo 5:10
“Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”
— Rut 1:16
“Si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová”
— Josué 24:15
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación”
— 2 Corintios 1:3
“Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo”
— Isaías 66:13
“Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición”
— Malaquías 4:6
“Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí”
— 1 Samuel 1:27
“Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor”
— Colosenses 3:20
“Oye a tu padre, a aquel que te engendró; Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies”
— Proverbios 23:22
“Dios está en medio de ella; no será conmovida. Dios la ayudará al clarear la mañana”
— Salmos 46:5
“¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti”
— Isaías 49:15
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”
— Jeremías 29:11
“Descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón”
— Lucas 2:51
“Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da”
— Deuteronomio 5:16
“Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”
— 1 Juan 4:19
“Sforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome aliento vuestro corazón”
— Salmos 31:24
“Que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús”
— 2 Timoteo 3:15
“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”
— Proverbios 31:10
“Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos”
— 1 Tesalonicenses 2:7