
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 37 Versículos de la Biblia sobre la lluvia, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“O daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite”
— Deuteronomio 11:14
“Otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto”
— Santiago 5:18
“O daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto”
— Levítico 26:4
“Visitas la tierra, y la riegas; En gran manera la enriqueces; Con el río de Dios, lleno de aguas, Preparas el grano de ellos, cuando así la dispones”
— Salmos 65:9
“Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio”
— Joel 2:23
“Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno”
— Zacarías 10:1
“Conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra”
— Oseas 6:3
“No dijeron en su corazón: Temamos ahora a Jehová Dios nuestro, que da lluvia temprana y tardía en su tiempo, y nos guarda los tiempos establecidos de la siega”
— Jeremías 5:24
“Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos”
— Mateo 5:45
“Si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones”
— Hechos 14:17
“Que da la lluvia sobre la faz de la tierra, Y envía las aguas sobre los campos”
— Job 5:10
“Él riega los montes desde sus aposentos; Del fruto de sus obras se sacia la tierra”
— Salmos 104:13
“Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come”
— Isaías 55:10
“Con su ciencia los abismos fueron divididos, Y destilan rocío los cielos”
— Proverbios 3:20
“N la alegría del rostro del rey está la vida, Y su benevolencia es como nube de lluvia tardía”
— Proverbios 16:15
“Si las nubes fueren llenas de agua, sobre la tierra la derramarán; y si el árbol cayere al sur, o al norte, en el lugar que el árbol cayere, allí quedará”
— Eclesiastés 11:3
“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”
— Lucas 11:13
“Si el cielo se cerrare y no lloviere, por haber ellos pecado contra ti, y te rogaren en este lugar y confesaren tu nombre, y se volvieren del pecado, cuando los afligieres”
— 1 Reyes 8:35
“El que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia”
— 2 Corintios 9:10
“Él es quien cubre de nubes los cielos, El que prepara la lluvia para la tierra, El que hace a los montes producir hierba”
— Salmos 147:8
“Stos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran”
— Apocalipsis 11:6
“Abundante lluvia esparciste, oh Dios; A tu heredad exhausta tú la reanimaste”
— Salmos 68:9
“Movió el solano en el cielo, Y trajo con su poder el viento sur”
— Salmos 78:26
“Después, Benaía hijo de Joiada, hijo de un varón esforzado, grande en proezas, de Cabseel. Este mató a dos leones de Moab; y él mismo descendió y mató a un león en medio de un foso cuando estaba nevando”
— 2 Samuel 23:20
“Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde”
— Malaquías 3:10
“Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos”
— Isaías 44:3
“Aunque él fructifique entre los hermanos, vendrá el solano, viento de Jehová; se levantará desde el desierto, y se secará su manantial, y se agotará su fuente; él saqueará el tesoro de todas sus preciosas alhajas”
— Oseas 13:15
“A Jehová presta el que da al pobre, Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar”
— Proverbios 19:17
“Cuando se fueron los mensajeros de Juan, comenzó a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?”
— Lucas 7:24
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”
— Mateo 7:7
“Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva”
— Juan 4:10
“N el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba”
— Juan 7:37
“Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora”
— Romanos 8:22
“Stos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste”
— 2 Pedro 3:5
“Vuelve el desierto en estanques de aguas, Y la tierra seca en manantiales”
— Salmos 107:35
“Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé”
— Isaías 41:17
“N aquel tiempo habrá un manantial abierto para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén, para la purificación del pecado y de la inmundicia”
— Zacarías 13:1