
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 29 Versículos de la Biblia sobre la angustia, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu”
— Salmos 34:18
“Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas”
— Salmos 147:3
“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación”
— Mateo 5:4
“Njugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”
— Apocalipsis 21:4
“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
— Juan 14:27
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre”
— Salmos 73:26
“Chando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”
— 1 Pedro 5:7
“Porque un momento será su ira, Pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, Y a la mañana vendrá la alegría”
— Salmos 30:5
“Mis huidas tú has contado; Pon mis lágrimas en tu redoma; ¿No están ellas en tu libro?”
— Salmos 56:8
“¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío”
— Salmos 42:11
“Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias”
— Salmos 34:17
“A ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya”
— Isaías 61:3
“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”
— 2 Corintios 12:9
“Por tanto, confesaré mi maldad, Y me contristaré por mi pecado”
— Salmos 38:18
“Stas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”
— Juan 16:33
“Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león”
— 2 Timoteo 4:17
“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré”
— Hebreos 13:5
“Jehová será refugio del pobre, Refugio para el tiempo de angustia”
— Salmos 9:9
“Meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. Él invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios”
— Zacarías 13:9
“Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza”
— 1 Tesalonicenses 4:13
“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”
— Salmos 23:4
“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”
— Santiago 4:8
“Lla es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado”
— Salmos 119:50
“Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme a lo que has dicho a tu siervo”
— Salmos 119:76
“Jesús lloró”
— Juan 11:35
“Lla es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado”
— Salmos 119:50
“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”
— Isaías 43:2
“N la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma”
— Salmos 94:19