
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 34 Versículos de la Biblia sobre el sueño y la pereza, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?”
— Proverbios 6:9
“Un poco de sueño, cabeceando otro poco, Poniendo mano sobre mano otro poco para dormir”
— Proverbios 24:33
“Un poco de sueño, un poco de dormitar, Y cruzar por un poco las manos para reposo”
— Proverbios 6:10
“La pereza hace caer en profundo sueño, Y el alma negligente padecerá hambre”
— Proverbios 19:15
“No ames el sueño, para que no te empobrezcas; Abre tus ojos, y te saciarás de pan”
— Proverbios 20:13
“La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece”
— Proverbios 10:4
“L alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada”
— Proverbios 13:4
“Por la pereza se cae la techumbre, y por la flojedad de las manos se llueve la casa”
— Eclesiastés 10:18
“Como la puerta gira sobre sus quicios, Así el perezoso se vuelve en su cama”
— Proverbios 26:14
“L perezoso no ara a causa del invierno; Pedirá, pues, en la siega, y no hallará”
— Proverbios 20:4
“L perezoso mete su mano en el plato, Y ni aun a su boca la llevará”
— Proverbios 19:24
“L deseo del perezoso le mata, Porque sus manos no quieren trabajar”
— Proverbios 21:25
“Dice el perezoso: El león está fuera; Seré muerto en la calle”
— Proverbios 22:13
“Porque el bebedor y el comilón empobrecerán, Y el sueño hará vestir vestidos rotos”
— Proverbios 23:21
“Mete el perezoso su mano en el plato; Se cansa de llevarla a su boca”
— Proverbios 26:15
“L cómplice del ladrón aborrece su propia alma; Pues oye la imprecación y no dice nada”
— Proverbios 29:24
“La mano de los diligentes señoreará; Mas la negligencia será tributaria”
— Proverbios 12:24
“Uno de ellos, su propio profeta, dijo: Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos”
— Tito 1:12
“Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma”
— 2 Tesalonicenses 3:10
“También aprenden a ser ociosas, andando de casa en casa; y no solamente ociosas, sino también chismosas y entremetidas, hablando lo que no debieran”
— 1 Timoteo 5:13
“También el que es negligente en su trabajo Es hermano del hombre disipador”
— Proverbios 18:9
“L camino del perezoso es como seto de espinos; Mas la vereda de los rectos, como una calzada”
— Proverbios 15:19
“L que labra su tierra se saciará de pan; Mas el que sigue a los ociosos se llenará de pobreza”
— Proverbios 28:19
“Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí”
— Mateo 25:26
“Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”
— Colosenses 3:23
“N lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor”
— Romanos 12:11
“Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo”
— Efesios 5:14
“Que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado”
— 1 Tesalonicenses 4:11
“Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno”
— 2 Tesalonicenses 3:11
“L alma del que trabaja, trabaja para sí, Porque su boca le estimula”
— Proverbios 16:26
“L deseo del perezoso le mata, Porque sus manos no quieren trabajar”
— Proverbios 21:25
“L Seol y el Abadón nunca se sacian; Así los ojos del hombre nunca están satisfechos”
— Proverbios 27:20
“No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste”
— Proverbios 23:4
“L deseo del perezoso le mata, Porque sus manos no quieren trabajar”
— Proverbios 21:25