
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 33 Versículos de la Biblia sobre el hielo, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Cha su hielo como pedazos; Ante su frío, ¿quién resistirá?”
— Salmos 147:17
“Por el soplo de Dios se da el hielo, Y las anchas aguas se congelan”
— Job 37:10
“Como frío de nieve en tiempo de la siega, Así es el mensajero fiel a los que lo envían, Pues al alma de su señor da refrigerio”
— Proverbios 25:13
“La cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe. Todas estarán montadas en engastes de oro”
— Éxodo 28:20
“¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?”
— Job 38:29
“Da la nieve como lana, Y derrama la escarcha como ceniza”
— Salmos 147:16
“No tiene temor de la nieve por su familia, Porque toda su familia está vestida de ropas dobles”
— Proverbios 31:21
“Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”
— Isaías 55:9
“A tu reprensión huyeron; Al sonido de tu trueno se apresuraron”
— Salmos 104:7
“Que están escondidas por la helada, Y encubiertas por la nieve”
— Job 6:16
“¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, O has visto los tesoros del granizo”
— Job 38:22
“Hizo llover sobre ellos carne como polvo, Como arena del mar, aves que vuelan”
— Salmos 78:27
“L cual cambió la peña en estanque de aguas, Y en fuente de aguas la roca”
— Salmos 114:8
“L perezoso no ara a causa del invierno; Pedirá, pues, en la siega, y no hallará”
— Proverbios 20:4
“Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come”
— Isaías 55:10
“Nviará su palabra, y los derretirá; Soplará su viento, y fluirán las aguas”
— Salmos 147:18
“Las aguas se endurecen a manera de piedra, Y se congela la faz del abismo”
— Job 38:30
“¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, O has visto los tesoros del granizo”
— Job 38:22
“Hendió las peñas en el desierto, Y les dio a beber como de grandes abismos”
— Salmos 78:15
“No tiene temor de la nieve por su familia, Porque toda su familia está vestida de ropas dobles”
— Proverbios 31:21
“El rey estaba en la casa de invierno en el mes noveno, y había un brasero ardiendo delante de él”
— Jeremías 36:22
“Por el soplo de Dios se da el hielo, Y las anchas aguas se congelan”
— Job 37:10
“No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas”
— Isaías 49:10
“Me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida”
— Apocalipsis 21:6
“Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero”
— Apocalipsis 22:1
“Sin embargo, mandó a las nubes de arriba, Y abrió las puertas de los cielos”
— Salmos 78:23
“Que tengo reservados para el tiempo de angustia, Para el día de la guerra y de la batalla?”
— Job 38:23
“Abrió la peña, y fluyeron aguas; Corrieron por los sequedales como un río”
— Salmos 105:41
“No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas”
— Isaías 49:10
“Sobre las cabezas de los seres vivientes aparecía una expansión a manera de cristal maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas”
— Ezequiel 1:22
“¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?”
— Job 38:29
“Por el resplandor de su presencia, sus nubes pasaron; Granizo y carbones ardientes”
— Salmos 18:12
“Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en invierno”
— Zacarías 14:8