
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 29 Versículos de la Biblia sobre cuidarse a uno mismo, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera”
— 1 Timoteo 4:8
“Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien”
— Salmos 139:14
“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”
— 3 Juan 1:2
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”
— Filipenses 4:13
“Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas”
— Isaías 40:29
“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”
— 2 Corintios 12:9
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“Amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”
— Deuteronomio 6:5
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”
— 2 Timoteo 1:7
“Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos”
— Salmos 91:11
“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”
— Romanos 12:1
“Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”
— Colosenses 3:23
“Chando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”
— 1 Pedro 5:7
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”
— Josué 1:9
“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”
— Efesios 2:10
“Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él”
— Salmos 34:8
“Ncomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados”
— Proverbios 16:3
“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”
— Hebreos 4:16
“N el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor”
— 1 Juan 4:18
“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
— Juan 14:27
“Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas”
— Salmos 147:3
“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos”
— Gálatas 6:9
“Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia”
— Efesios 5:29
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”
— Isaías 26:3
“Vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien”
— 2 Tesalonicenses 3:13
“L corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos”
— Proverbios 17:22
“El mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”
— 1 Tesalonicenses 5:23
“No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros”
— Filipenses 2:4
“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”
— Hebreos 12:1