
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 38 Versículos de la Biblia sobre condenar a los demás, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“No juzguéis, para que no seáis juzgados”
— Mateo 7:1
“No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”
— Lucas 6:37
“Como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella”
— Juan 8:7
“Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano”
— Romanos 14:13
“Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?”
— Santiago 4:12
“Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios”
— 1 Corintios 4:5
“Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido”
— Mateo 7:2
“Lla dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más”
— Juan 8:11
“Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo”
— Romanos 2:1
“Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos”
— 2 Timoteo 4:14
“Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos”
— 2 Corintios 10:12
“Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado”
— Gálatas 6:1
“A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne”
— Judas 1:23
“Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?”
— 1 Pedro 4:17
“Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas”
— Colosenses 3:25
“L que justifica al impío, y el que condena al justo, Ambos son igualmente abominación a Jehová”
— Proverbios 17:15
“L camino del hombre perverso es torcido y extraño; Mas los hechos del limpio son rectos”
— Proverbios 21:8
“L que dijere al malo: Justo eres, Los pueblos lo maldecirán, y le detestarán las naciones”
— Proverbios 24:24
“No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo”
— Levítico 19:15
“No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos”
— Deuteronomio 16:19
“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”
— Miqueas 6:8
“Pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas”
— 1 Juan 3:20
“Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro?”
— 1 Corintios 5:12
“Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia”
— Efesios 4:31
“Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo”
— Tito 3:10
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”
— 2 Timoteo 3:16
“Pero al malo dijo Dios: ¿Qué tienes tú que hablar de mis leyes, Y que tomar mi pacto en tu boca?”
— Salmos 50:16
“Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo”
— Mateo 15:14
“N el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio”
— Romanos 2:16
“Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados”
— 1 Corintios 11:31
“De los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar”
— 1 Timoteo 1:20
“Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ese señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence”
— 2 Tesalonicenses 3:14
“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”
— Apocalipsis 21:8
“Tener respeto a la persona del impío, Para pervertir el derecho del justo, no es bueno”
— Proverbios 18:5
“Los que dejan la ley alaban a los impíos; Mas los que la guardan contenderán con ellos”
— Proverbios 28:4
“Ngañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”
— Jeremías 17:9
“Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando”
— Mateo 23:13
“A todo aquel que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado”
— Lucas 12:10