
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 33 Versículos de la Biblia sobre cómo cuidar tus ojos y oídos, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz”
— Mateo 6:22
“Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?”
— Job 31:1
“No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí”
— Salmos 101:3
“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”
— Filipenses 4:8
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”
— Proverbios 4:23
“Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino”
— Salmos 119:37
“Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor”
— 2 Timoteo 2:22
“Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino”
— Salmos 119:37
“La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él”
— Proverbios 22:15
“No participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas”
— Efesios 5:11
“Xaminadlo todo; retened lo bueno”
— 1 Tesalonicenses 5:21
“Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”
— 2 Corintios 10:5
“Los ojos de Jehová están en todo lugar, Mirando a los malos y a los buenos”
— Proverbios 15:3
“Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos”
— Salmos 119:3
“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”
— Colosenses 3:2
“Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”
— 1 Juan 2:16
“No codicies su hermosura en tu corazón, Ni ella te prenda con sus ojos”
— Proverbios 6:25
“Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino”
— Salmos 119:37
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”
— Romanos 12:2
“Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma”
— 1 Pedro 2:11
“Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino”
— Salmos 119:37
“Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante”
— Proverbios 4:25
“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”
— 2 Corintios 7:1
“¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra”
— Salmos 119:9
“Oye, hijo mío, y sé sabio, Y endereza tu corazón al camino”
— Proverbios 23:19
“Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino”
— Salmos 119:37
“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”
— 1 Corintios 10:13
“La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas”
— Lucas 11:34
“Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino”
— Salmos 119:37
“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”
— Hebreos 12:1
“Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino”
— Salmos 119:37
“El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”
— 2 Timoteo 4:18
“La luz de los ojos alegra el corazón, Y la buena nueva conforta los huesos”
— Proverbios 15:30