
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 34 Versículos de la Biblia sobre las especias, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Nardo y azafrán, caña aromática y canela, Con todos los árboles de incienso; Mirra y áloes, con todas las principales especias aromáticas”
— Cantares 4:14
“L ungüento y el perfume alegran el corazón, Y el cordial consejo del amigo, al hombre”
— Proverbios 27:9
“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello”
— Mateo 23:23
“Ntonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume”
— Juan 12:3
“Tomarás especias finas: de mirra excelente quinientos siclos, y de canela aromática la mitad, esto es, doscientos cincuenta, de cálamo aromático doscientos cincuenta”
— Éxodo 30:23
“Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos; Desde palacios de marfil te recrean”
— Salmos 45:8
“A más del olor de tus suaves ungüentos, Tu nombre es como ungüento derramado; Por eso las doncellas te aman”
— Cantares 1:3
“Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus frutos más que el oro fino”
— Proverbios 3:14
“A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche”
— Isaías 55:1
“Canela, especias aromáticas, incienso, mirra, olíbano, vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias, ovejas, caballos y carros, y esclavos, almas de hombres”
— Apocalipsis 18:13
“Levántate, Aquilón, y ven, Austro; Soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, Y coma de su dulce fruta”
— Cantares 4:16
“N todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza”
— Eclesiastés 9:8
“Pero estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza”
— Marcos 14:3
“Aceite para el alumbrado, especias para el aceite de la unción y para el incienso aromático”
— Éxodo 25:6
“Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento”
— 2 Corintios 2:14
“Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero”
— Apocalipsis 22:1
“O vine a mi huerto, oh hermana, esposa mía; He recogido mi mirra y mis aromas; He comido mi panal y mi miel, Mi vino y mi leche he bebido. Comed, amigos; bebed en abundancia, oh amados”
— Cantares 5:1
“¿Para qué a mí este incienso de Sabá, y la buena caña olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no son aceptables, ni vuestros sacrificios me agradan”
— Jeremías 6:20
“Repartió a todo el pueblo, y a toda la multitud de Israel, así a hombres como a mujeres, a cada uno un pan, y un pedazo de carne y una torta de pasas. Y se fue todo el pueblo, cada uno a su casa”
— 2 Samuel 6:19
“Cuando alguna persona ofreciere oblación a Jehová, su ofrenda será flor de harina, sobre la cual echará aceite, y pondrá sobre ella incienso”
— Levítico 2:1
“Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; Seré ungido con aceite fresco”
— Salmos 92:10
“Mejor es la buena fama que el buen ungüento; y mejor el día de la muerte que el día del nacimiento”
— Eclesiastés 7:1
“L vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio”
— Proverbios 20:1
“Vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo, conforme al mandamiento”
— Lucas 23:56
“También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras”
— Juan 19:39
“Cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos”
— Apocalipsis 5:8
“A no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades”
— 1 Timoteo 5:23
“Apresúrate, amado mío, Y sé semejante al corzo, o al cervatillo, Sobre las montañas de los aromas”
— Cantares 8:14
“¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico? ¿Por qué, pues, no hubo medicina para la hija de mi pueblo?”
— Jeremías 8:22
“Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; Seré ungido con aceite fresco”
— Salmos 92:10
“Beben vino en tazones, y se ungen con los ungüentos más preciosos; y no se afligen por el quebrantamiento de José”
— Amós 6:6
“Ntonces Israel su padre les respondió: Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros sacos, y llevad a aquel varón un presente, un poco de bálsamo, un poco de miel, aromas y mirra, nueces y almendras”
— Génesis 43:11
“Los mercaderes de Sabá y de Raama fueron también tus mercaderes; con lo principal de toda especiería, y toda piedra preciosa, y oro, vinieron a tus ferias”
— Ezequiel 27:22
“Levántate, Aquilón, y ven, Austro; Soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, Y coma de su dulce fruta”
— Cantares 4:16