
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 36 Versículos de la Biblia sobre la lactancia materna, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo”
— Isaías 66:13
“¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti”
— Isaías 49:15
“Mientras él decía estas cosas, una mujer de entre la multitud levantó la voz y le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste”
— Lucas 11:27
“De la Roca que te creó te olvidaste; Te has olvidado de Dios tu creador”
— Deuteronomio 32:18
“N verdad que me he comportado y he acallado mi alma Como un niño destetado de su madre; Como un niño destetado está mi alma”
— Salmos 131:2
“Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos”
— 1 Tesalonicenses 2:7
“Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación”
— 1 Pedro 2:2
“Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las rodillas seréis mimados”
— Isaías 66:12
“Pero tú eres el que me sacó del vientre; El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre”
— Salmos 22:9
“¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste”
— Mateo 23:37
“¡Oh, si tú fueras como un hermano mío Que mamó los pechos de mi madre! Entonces, hallándote fuera, te besaría, Y no me menospreciarían”
— Cantares 8:1
“¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová”
— Jeremías 31:20
“Mas la sabiduría es justificada por todos sus hijos”
— Lucas 7:35
“Ntonces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a llamarte una nodriza de las hebreas, para que te críe este niño?”
— Éxodo 2:7
“Ntonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad al río a todo hijo que nazca, y a toda hija preservad la vida”
— Éxodo 1:22
“He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre”
— Salmos 127:3
“Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir”
— Proverbios 31:25
“Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua”
— Proverbios 31:26
“Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba”
— Proverbios 31:28
“Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo”
— Isaías 44:24
“¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti”
— Isaías 49:15
“La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo”
— Juan 16:21
“Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros”
— Gálatas 4:19
“Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía”
— 1 Corintios 3:2
“L amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece”
— 1 Corintios 13:4
“He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos”
— 2 Corintios 12:14
“Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”
— Efesios 4:15
“A quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre”
— Colosenses 1:28
“Sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios”
— 1 Pedro 3:4
“Estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento”
— Apocalipsis 12:2
“Pero tú eres el que me sacó del vientre; El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre”
— Salmos 22:9
“Mi amado es mío, y yo suya; Él apacienta entre lirios”
— Cantares 2:16
“Pero Sion dijo: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí”
— Isaías 49:14
“Porque ¡cuánta es su bondad, y cuánta su hermosura! El trigo alegrará a los jóvenes, y el vino a las doncellas”
— Zacarías 9:17
“Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos”
— Mateo 19:14
“Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios”
— Lucas 18:16