
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 33 Versículos de la Biblia sobre distraídos, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”
— Mateo 6:24
“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”
— Hebreos 12:2
“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”
— Colosenses 3:2
“Sto lo digo para vuestro provecho; no para tenderos lazo, sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento os acerquéis al Señor”
— 1 Corintios 7:35
“Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante”
— Proverbios 4:25
“Aleja de ella tu camino, Y no te acerques a la puerta de su casa”
— Proverbios 5:8
“No se aparte tu corazón a sus caminos; No yerres en sus veredas”
— Proverbios 7:25
“Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino”
— Salmos 119:37
“Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino”
— Salmos 119:37
“L hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos”
— Santiago 1:8
“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”
— Santiago 4:8
“Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado”
— 2 Timoteo 2:4
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él”
— 1 Juan 2:15
“Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame”
— Mateo 14:30
“La que cayó entre espinos, estos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto”
— Lucas 8:14
“No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”
— 2 Corintios 4:18
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”
— 1 Pedro 5:8
“Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición”
— 1 Timoteo 6:9
“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”
— 1 Corintios 10:13
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”
— Isaías 26:3
“Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras”
— Salmos 119:16
“Consideré mis caminos, Y volví mis pies a tus testimonios”
— Salmos 119:59
“Me apresuré y no me retardé En guardar tus mandamientos”
— Salmos 119:60
“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”
— Jeremías 29:13
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”
— Romanos 12:2
“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”
— 2 Timoteo 4:7
“Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?”
— Gálatas 5:7
“Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios”
— 1 Tesalonicenses 5:6
“Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma”
— 1 Pedro 2:11
“Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza”
— 2 Pedro 3:17
“He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”
— Apocalipsis 3:11
“Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor”
— Mateo 24:42
“Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo”
— 1 Tesalonicenses 5:8