
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 35 Versículos de la Biblia sobre la oración de la mañana, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré”
— Salmos 5:3
“Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, Y él oirá mi voz”
— Salmos 55:17
“Mas yo a ti he clamado, oh Jehová, Y de mañana mi oración se presentará delante de ti”
— Salmos 88:13
“Hazme oír por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado; Hazme saber el camino por donde ande, Porque a ti he elevado mi alma”
— Salmos 143:8
“Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba”
— Marcos 1:35
“N aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios”
— Lucas 6:12
“Saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron”
— Lucas 22:39
“Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas”
— Salmos 63:1
“Me anticipé al alba, y clamé; Esperé en tu palabra”
— Salmos 119:147
“Orad sin cesar”
— 1 Tesalonicenses 5:17
“Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo”
— Salmos 92:1
“Pero yo cantaré de tu poder, Y alabaré de mañana tu misericordia; Porque has sido mi amparo Y refugio en el día de mi angustia”
— Salmos 59:16
“Mi alma espera a Jehová Más que los centinelas a la mañana, Más que los vigilantes a la mañana”
— Salmos 130:6
“O amo a los que me aman, Y me hallan los que temprano me buscan”
— Proverbios 8:17
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”
— Mateo 6:33
“Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho”
— Santiago 5:16
“Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío”
— Salmos 19:14
“Suba mi oración delante de ti como el incienso, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde”
— Salmos 141:2
“Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia”
— Isaías 26:9
“Ntonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré”
— Jeremías 29:12
“Mi corazón está dispuesto, oh Dios; Cantaré y entonaré salmos; esta es mi gloria”
— Salmos 108:1
“A medianoche me levanto para alabarte Por tus justos juicios”
— Salmos 119:62
“Me anticipé al alba, y clamé; Esperé en tu palabra”
— Salmos 119:147
“Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día”
— 2 Timoteo 1:3
“N cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza”
— Salmos 17:15
“Porque has sido mi socorro, Y así en la sombra de tus alas me regocijaré”
— Salmos 63:7
“Me anticipé al alba, y clamé; Esperé en tu palabra”
— Salmos 119:147
“Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche”
— Salmos 1:2
“Me acordé en la noche de tu nombre, oh Jehová, Y guardé tu ley”
— Salmos 119:55
“Me anticipé al alba, y clamé; Esperé en tu palabra”
— Salmos 119:147
“Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo”
— Salmos 92:1
“N cuanto a mí, a Dios clamaré; Y Jehová me salvará”
— Salmos 55:16
“Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas”
— Salmos 63:1
“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”
— Jeremías 33:3
“¡Ay de la ciudad rebelde y contaminada y opresora”
— Sofonías 3:1