
Queridos hermanos y amigos, hoy quiero compartir con ustedes 32 Versículos de la Biblia sobre hacer amigos, una poderosa colección de versículos bíblicos que pueden ayudarte a entender mejor este tema y fortalecer tu vida espiritual.
Aquí encontrarás estos versículos presentados con un diseño hermoso y especial, ideal para reflexionar y también para compartir fácilmente con tus amigos y familiares.
Deseo de todo corazón que hoy puedas recibir un mensaje de Dios a través de Su Palabra, que llene tu vida de paz, fe y esperanza. ¡Que Dios te bendiga abundantemente!
“L hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano”
— Proverbios 18:24
“N todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia”
— Proverbios 17:17
“Hierro con hierro se aguza; Y así el hombre aguza el rostro de su amigo”
— Proverbios 27:17
“Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos”
— Juan 15:13
“No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”
— 1 Corintios 15:33
“L que anda con sabios, sabio será; Mas el que se junta con necios será quebrantado”
— Proverbios 13:20
“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?”
— 2 Corintios 6:14
“Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis”
— 1 Tesalonicenses 5:11
“Ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados”
— 1 Pedro 4:8
“L ungüento y el perfume alegran el corazón, Y el cordial consejo del amigo, al hombre”
— Proverbios 27:9
“L justo sirve de guía a su prójimo; Mas el camino de los impíos les hace errar”
— Proverbios 12:26
“Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros”
— Romanos 12:10
“Considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras”
— Hebreos 10:24
“No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros”
— Filipenses 2:4
“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”
— Santiago 4:4
“Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios”
— 1 Juan 4:7
“El segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”
— Mateo 22:39
“Como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos”
— Lucas 6:31
“¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía”
— Salmos 133:1
“Como en el agua el rostro corresponde al rostro, Así el corazón del hombre al del hombre”
— Proverbios 27:19
“Presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad”
— Tito 2:7
“L hombre perverso levanta contienda, Y el chismoso aparta a los mejores amigos”
— Proverbios 16:28
“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”
— Efesios 4:32
“Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo”
— Gálatas 6:2
“N esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos”
— 1 Juan 3:16
“Scucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez”
— Proverbios 19:20
“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”
— Miqueas 6:8
“L amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno”
— Romanos 12:9
“Fieles son las heridas del que ama; Pero importunos los besos del que aborrece”
— Proverbios 27:6
“Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor”
— 2 Timoteo 2:22
“Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables”
— 1 Pedro 3:8
“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse”
— Santiago 1:19